Liberal es un adjetivo que se aplica a quien es partidario de la libertad, que es generoso o abierto y tolerante, que se identifica con el liberalismo como ideología política o teoría económica… así, podemos decir que una persona es liberal cuando actúa o se comporta sin sujetarse estrictamente a normas o modelos.
Nace José Roldán Díez en nuestro pueblo el día 31 de agosto de 1907, hijo de Antonio Roldán León, natural de El Viso del Alcor, y de Nicasia Díez García, natural de Cubo de la Sierra (Soria); sus abuelos eran, por parte paterna, Manuel Roldán Calvo y Antonia León Jiménez, ambos de El Viso del Alcor, y por parte materna, Antonio Díaz San y Juana García Jiménez, de Cubo de la Sierra (Soria).José tenía cinco hermanos: Manuel (Nicasito), Antonia, Dolores, Justa y Juana. Como se puede observar, el nombre de Antonio o Antonia predomina en la familia. Al nacer su primer hijo, fruto del matrimonio contraído con Dolores Morillo, sin duda podría ser Antonio, pero resulta que su hermano Manuel ya tenía un Antonio y para diferenciarlo y siendo una persona muy liberal lo bautiza con el nombre de Antonino. Antonino es un nombre propio masculino de origen latino en su variante en español deriva de Antonio, como patronímico, gentilicio o como diminutivo, también puede significar “de la casa de Antonio”. Barajó también el nombre de Nicasio, pero al final se quedó como Antonino.
Siguiendo su biografía familiar, queda viudo y se vuelve a casar, en este caso con Ana Morillo, hermana de su primera esposa, de la cual tiene dos hijas: Mari Loly (como su primera mujer) y vuelve a repetir y a la segunda le pone el nombre de María Antonia.
Su padre ejercía la profesión de sillero, con su burro cargado de herramientas y eneas recorre los campos y en especial se establece en una accesoria (local pequeño) en Mairena del Alcor. José le acompañaba y ayudaba en el trabajo, al igual que sus hermanos trabajaba en la casa paternal, pues una familia de 8 miembros y en esa época tenían que dar el callo toda la familia para poder sobrevivir. Aún hoy día en nuestra vecina población se acuerdan de él y de su padre y lo conocen con el mote del ‘Sillerito’.
Heredó de su padre el sobrenombre de ‘El Liberal’, su padre fue afiliado activo del partido liberal, del que además aprendió y acató el adoctrinamiento del liberalismo. Sin duda terminaría este artículo rápidamente si enumerase las cosas que no hizo, pero José, como era conocido en su entorno familiar, sin duda fue el comerciante más influyente que ha dado nuestro pueblo, emprendedor, con visión de futuro, un hombre avanzado a su tiempo. José estableció un negocio en el que abarcaba muchas cosas, mercería, bazar, ferretería, sillería y juguetes, entre otras. Era una fiesta para los niños en los años 50 cuando se aproximaban las navidades, cuando bajaban del soberado los juguetes sobrantes del año anterior y las novedades.
Fue corresponsal del Banco Zaragozano y corresponsal de prensa, también vendía en su casa los periódicos ABC, El Correo de Andalucía y la Hoja del Lunes; fue representante de la compañía de seguros La Unión y el Fénix Español. Otro negocio fue arrendar sillas, en las que rotulaba al dorso sus iniciales JRD, para bodas, eventos festivos, velatorios; también arrendaba platos, vasos, cubiertos, mantelerías y tazas. En este apartado José era muy exigente, pues como siempre era muy claro, solo aceptaba la responsabilidad del que se llevaba la mercancía, él no quería líos de entidades como Ayuntamiento, Hermandades, Peñas, etc. Decía que lo mareaban a la hora de cobrar, ya que tenían que aprobarlo, que el tesorero estaba ocupado… así que el solo se entendía con quién firmaba el albarán de retirada.
Él compraba al por mayor. Me cuentan que usaba mucho el tren de mercancías que llegaba hasta nuestro pueblo de Sevilla a Carmona, venían los vagones llenos de cerámicas (cantaros, búcaros, loza y cristal). Era una manera de ofrecer buen precio.
Montó un polvero situado junto a la herrería de Manolo “el de la papa”, a la izquierda y a su derecha estaban los puestos de churros de la Pura y Agustina, la accesoria de Pienso Biona. Allí vendía al contado y a plazos muchas cosas, materiales de construcción, palos para los techos, cristales a la medida… Por esa época se dedicó a comprar casas viejas, las obraba y hacía locales comerciales y pisos, son innumerables las casas que tenía, vendía y arrendaba. Aún hoy día sus herederos siguen poseyendo algunas.
A medida que iba quitando negocios se los ofrecía en locales de su propiedad a sus familiares y también personas que trabajaban con él, no es que hiciera obras de caridad, pues el negocio es el negocio, pero facilitó a muchas personas un futuro digno. Otro negocio del que fue pionero, las excursiones a las playas, ciudades, fiestas… en este apartado sé de muy buena tinta que él no buscaba ganar dinero, se conformaba con que a él y a su familia le cubrieran los gastos, gracias a esta iniciativa,los visueños tuvieron la oportunidad de descubrir cosas nuevas, en especial las playas.
Pionero en organizar homenajes a personajes de nuestro pueblo, como a José Jiménez ‘Saleri’, Manuel de los Santos (medico), Arsenio Martínez Sánchez (Maestro Nacional, farmacéutico y Procurador de los Tribunales) y algunos más. Siempre me tuvo José gran aprecio personal. En el homenaje a Manuel de los Santos colaboré con él, pues organizaba los eventos, pero siempre contaba con alguien que fiscalizara las cuentas. A José le gustaban las cosas claras y mucho más las cuentas. Un día me ofreció la compañía de seguros que el llevaba, eso sí con la condición de que en sus seguros personales la comisión era suya, y así fue, aunque al poco tiempo por motivos de trabajo tuve que dejarla. Cuando tuve que realizar la mili me tocó en el Regimiento de Artillería 14 en Sevilla, gracias a su buena amistad con el Teniente Coronel Antonio TurmoTurmo, de Carmona, pude acceder a un buen destino en el Cuartel, por lo que siempre le estuve agradecido.
Viajó por toda la geografía española. Recuerdo que donde menos viajó fue a la tierra de sus antepasados, Soria, y fue tres veces, junto a muchos de sus amigos, que yo me acuerde y por fotos que he tenido a la vista enumero algunos como Arsenio Martínez Sánchez (Maestro Nacional), Antonio Moreno Bravo (Empresario del Cine Jardín) Matías Bonilla(panadero), José Luis León (Farmacéutico), Manuel Martín “Bullate” y otros. También Viajó, junto a su esposa Ana por toda Europa, México y Cuba. Nos ha dejado un legado muy importante. Tenía a gala el haber posado junto al entonces Príncipe de España Don Juan Carlos de Borbón, en Estoril. Voy a terminar transcribiendo una parte de un artículo que se publicó en la Revista de la Santa Cruz de 1999, que edita la Asociación Cultural Amigos de El Viso y que, aunque no lo firmo, fue escrito por su sobrino José Antonio Campillo Roldán. Con él he consultado muchas cosas para elaborar este artículo.
“Son muchas las anécdotas que se pueden contar de él, pero voy a relatar una que demuestra su viveza. Un día viajó a un pueblo de una ciudad andaluza, donde residía desde varios años un visueño que tuvo que emigrar buscando nuevos horizontes económicos (que encontró en aquél pueblo). Le había dejado pendiente una deuda importante. Se dejó ver y cuando le preguntó que hacía allí, le contestó que como bien sabía era corresponsal del Banco Zaragozano, y su misión allí era encontrar una persona para que se hiciese cargo de la corresponsalía, y en poco tiempo se instalaría el banco. Este señor le dijo si pudiera ser él el elegido, a lo que contestó que sí, que daría buenos informes de su persona. Le invito su casa y allí almorzaron; durante la comida (ya había picado el anzuelo), charlaron sobre el particular, y en uno de los silencios, le dijo que le debía una cantidad, que no lo había olvidado, y que aprovechaba su presencia para abonarle. Esta es la semblanza de un hombre contrario a perezas y descuidos. Resume el perfil de su forma de ser, con sus virtudes y defectos, que llevó con orgullo su ciudadanía visueña, en otro tiempo y otras circunstancias. El día 8 de octubre de 1983, a los 76 años de edad, el misterio de la muerte suplanta al misterio de la vida, y le llega la hora de la verdad, la hora donde el cuerpo vuelve a la tierra, su procedencia y el alma busca su destino eterno.”
Texto: José María López


