La Esperanza que nunca se pierde

Con mucha incertidumbre y en una jornada con temperaturas más de invierno que de primavera pero se pudo disfrutar y se puede contar que El Viso del Alcor vivió un nuevo Martes Santo, el tercero de esta bonita historia. Por ello, una jornada que se sigue haciendo a la par que va creciendo a pasos agigantados, con una cofradía que volvió a demostrar en la calle una madurez como si a su espalda llevara siglos de historia. Ni la aparición por momentos de una lluvia débil hizo temblar el pulso y en todo momento el cortejo transmitió desde dentro una calma y un saber estar digno de admirar.

Se siguió con el itinerario previsto, con un ritmo mayor al principio y más pausado al final, y en cinco horas y media acabó completando un recorrido, el más largo de nuestra Semana Santa, y dando lugar a momentos de belleza y disfrute de los sentidos, con un momento en mayúscula como es el paso de la cofradía por su barrio y el encuentro de la Virgen con el Señor de la Redención, que sigue descontando días para poder estar también por nuestras calles un Martes Santo.

Mucha gente en todo momento y especialmente acompañando a un paso de palio que sigue en proceso pero que ya apunta maneras y que fue acompañado musicalmente en esta jornada por la banda de la Soledad de La Algaba que dirige el visueño Pablo Ojeda. Después de que el tiempo lo impidiera el Domingo de Ramos, el pueblo de El Viso por fin ha podido disfrutar de un primer paso por sus calles. La Esperanza nunca se pierde.