Desmantelada una red que comercializaba aceite de oliva virgen extra fraudulento en Carmona y El Viso

La Guardia Civil de Sevilla ha desmantelado una red dedicada a introducir grandes partidas de aceite a granel en el mercado, presentando grave e inminente riesgo para la salud pública. La operación, desarrollada por el Equipo ROCA de Osuna y la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Sevilla, se inició a raíz de una denuncia presentada en el cuartel de la Guardia Civil de Estepa por un posible delito contra la propiedad industrial.

Tras el análisis de los datos aportados en la denuncia, se inició una investigación en la que se obtuvieron datos fiables que indicaban que en dos envasadoras de Carmona y El Viso del Alcor se estaría envasando este aceite, por lo que los agentes optaron por realizar vigilancias discretas en ambos lugares obteniendo resultados relevantes para la investigación.

Según informa la Guardia Civil, en dichas industrias se embotellaba y etiquetaba aceite sin ningún tipo de control sanitario y con datos falsos en el etiquetado del producto que posteriormente se comercializaba en diferentes comercios y portales de internet para su venta tanto en Sevilla como en otras provincias.

Una vez localizados los lugares donde se envasaba el aceite e identificados a sus responsables, se realizaron dos registros con mandamiento judicial del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Carmona en el que se contó con el apoyo de funcionarios del distrito sanitario Aljarafe-Sevilla Norte y de la Delegación Territorial de Agricultura y Pesca de Sevilla de la Junta de Andalucía, con el fin intervenir e inmovilizar el aceite que allí se envasaba.

Como consecuencia de la operación, han sido investigadas cuatro personas así como la actividad de dos industrias de envasado de aceite de las localidades de Carmona y El Viso del Alcor, interviniéndose más de 24.400 litros de aceite embotellado en garrafas de 5 litros, así como 30.300 litros de aceite a granel localizado en depósitos, todo ello por presentar riesgo grave e inminente para la salud pública. Del mismo modo, se intervienen más de 50.000 etiquetas falsificadas y documentos y efectos de interés para la investigación.

Se han realizado informes y análisis que han permitido establecer que el producto envasado y comercializado no se podía denominar “aceite de oliva virgen extra”, al tratarse de aceite mezcla de orujo con semillas, es decir, de girasol. Así mismo, dichos análisis indican que el propio aceite no es apto para el consumo por no existir trazabilidad de dicho producto y ser el resultado de mezcla de otros aceites.