Solano y El Viso dicen no a la guerra

Los socios de Solano y visueños en particular se han concentrado este sábado en la plaza de la Recovera para decir no a la guerra. El colectivo ecopacifista de El Viso del Alcor quiere dar las gracias “a todas las personas que han tenido la sensibilidad de manifestarse hoy contra la invasión de Ucrania”, secundando así la protesta convocada para esta jornada.

Una vez pasada la convocatoria de protesta, se hace una reflexión en voz alta desde Solano, apuntando que “parece mentira que la humanidad haya avanzado tanto tecnológicamente y tan poco moralmente” y “parece mentira que a estas alturas no hayamos aprendido nada de la barbarie de la guerra”.

El escrito continúa así. «Parece mentira, con los recursos sobrados que existen, que no sea una prioridad declararle la guerra al hambre o a la seria crisis ecológica, que amenaza con poner en cuestión nuestra supervivencia, debido a los puntos de no retorno que pueden provocar la extinción tan masiva de especies que se está produciendo, las pandemias asociadas a ese precipicio biológico y las devastadoras consecuencias del cambio climático.
Parece mentira que sigamos empeñados en hacer guerras que se pueden descontrolar y llevarnos al callejón sin salida de la devastación nuclear. Solo el año pasado hubo 2.000 incidentes militares entre las grandes potencias. Cualquier día, por culpa de un error se lía parda. Parece mentira que sigamos a lomos de un militarismo desbocado, de un belicismo ciego que genera tanto sufrimiento humano y derrocha en armas los recursos que tantas criaturas necesitan para vivir, aparte de ser uno de los principales causantes del cambio climático. Parece mentira que la gente no se subleve contra todo lo anterior y siga eligiendo a líderes que no apuestan seriamente por la erradicación de la pobreza y por el pacifismo, líderes que anteponen los intereses de las oligarquías a las que representan. Parece mentira que con lo necesitados que estamos de un proceso de desmilitarización global – que beneficiaría sustancialmente a los pueblos- y de un modelo social que anteponga los derechos humanos -y la vida en general- a las avaricias de las élites, no sea un clamor social su reivindicación. Parece mentira como los medios de comunicación han normalizado la guerra, alientan el belicismo y como se han convertido impúdicamente en medios de propaganda y desinformación. ¿Parece mentira o va a ser verdad que somos una especie fallida? De todos y todas depende evitarlo».