El PSOE golea en El Viso en un partido electoral con rivales debilitados

Decir a todo pasado que era lo esperado es hablar con ventaja, pero los resultados de la noche electoral en El Viso del Alcor no cogen por sorpresa. El PSOE, en cierta medida, lo tenía a bote para ampliar esa mayoría absoluta que ya consiguió hace cuatro años.

Atrás ha quedado una legislatura en la que el equipo de gobierno que encabeza Gabriel Santos ha tenido que combatir más con situaciones fuera del alcance local, como una pandemia, que con una oposición que, dicho sea de paso, prácticamente no ha existido en este mandado recién finalizado.

Entiéndase bien esto último porque seguramente de puertas hacia adentro muchos de los concejales de la oposición sí han hecho ese trabajo de fiscalización que les corresponde, pero no tanto ha sido así de puertas hacia fuera. Ha habido poco ruido al respecto.

La sensación es que sólo ha existido en líneas generales lo que el PSOE ha hecho en estos cuatro años de mandato, muy poco de lo que no ha hecho porque, también hay que decirlo, nadie ni nada es perfecto y este gobierno municipal, pese a la fuerza que da la amplia mayoría que ostenta, también tiene sus peros. O debería tenerlos.

Ni Paco Algaba ni Manuel Ruiz han tenido culpa de ello, por supuesto. La poca oposición, en ese sentido, la ha hecho IU, aunque muy lejos de lo que la propia formación de izquierdas ha sido históricamente. Circunstancias de la vida tampoco han ayudado, todo hay que decirlo, pero de los cuatro concejales que han dado forma al grupo municipal en esta pasada legislatura han terminado tres el mandato, más un cambio obligado por la marcha de Juan Jiménez, entrando por él María Parreño. Del PP, nada de nada en estos cuatro años. Sencillamente, no ha hecho oposición.

Así lo ha reconocido el propio candidato popular a estos comicios, Manuel Ruiz, recordando a su llegada que el partido ha corrido hasta un riesgo importante de desaparecer en la localidad, ha estado en manos de una Gestora y con figuras relevantes que desgraciadamente la pandemia se ha llevado. Los que han llegado han hecho un trabajo a contrarreloj en estos dos meses previos al 28 de mayo para reflotar un partido desmembrado.

La primera piedra ya se ha puesto y ahora el resultado conseguido debe servir para empezar de cero. Porque es algo que IU y PP deben aprender de estos resultados. Si durante el día a día no se hace oposición, será muy difícil que dentro de cuatro años podamos estar hablando de otro panorama.